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Miércoles, 31 de Enero de 2007

Libertad para las enfermeras búlgaras

El 9 de febrero de 1999, en la segunda ciudad más grande de Libia - Benghazi, son arrestados 5 enfermeras búlgaras y un médico palestino, a los que se les acusa de

  1. realizar actos en el territorio de Libia que conllevaron al asesinato incontrolado de personas con el objetivo de atentar contra la seguridad del estado
  2. conspirar y acordar de forma colectiva la ejecución de crimen premeditado (con la CIA y MOSAD)
  3. ocasionar una epidemia en 393 niños del hospital pediátrico Al-Fatih de Benghazi, inyectándoles el virus VIH
  4. hechos contrarios a las normas y tradiciones de Libia: adulterio, tráfico de moneda extranjera y fabricación, distribución y consumo de bebidas alcohólicas
Foto de las enfermeras búlgaras condenadas en Libia

Así­ comenzó esta historia que va para ocho años y serí­a una gran comedia de Kadafi si no fuera porque desde entonces están encerradas, algunas " confesaron" su "culpabilidad" después de haber sido torturadas y condenadas dos veces a pena de muerte por fusilamiento.

Así­ comienza una larga lista de errores y actos incompetentes de dos presidentes y tres gobiernos búlgaros que dejaron a las enfermeras al libre albedrío de los libios. No solamente eso, sino que durante todo este tiempo, sobre todo durante el gobierno de Simeón, constantemente llamaban a la calma y a no "crear situaciones que pudieran agravar la situación de las enfermeras"; no sé que puede ser más grave después que te fusilen. Y la sociedad búlgara, que de por sí­ es bastante desorganizada, calló durante este tiempo. Nos llenaban el cerebro con que todo se resolverí­a con "la diplomacia silenciosa", se propusieron plazos que nunca se cumplieron y durante este tiempo Kadafi hací­a de las suyas. Cierto es que mientras más pasaba el tiempo, el presidente y el gobierno de turno asumí­an la posición que debieron asumir desde el mismo comienzo de esta tragedia.

¿Y si son culpables? Con esta pregunta retórica ante decenas de periodistas en junio de 2000, el entonces primer ministro Iván Kostov sentenció a las enfermeras búlgaras. Y entonces dijo más Las relaciones entre Bulgaria y Libia deben quedar a un lado de esta discusión. Mucha gente en este momento están exaltadas ... Mucha gente quiere ver a nuestros compatriotas en libertad, a cualquier precio, sin juicio. Todos queremos que sea así­. Como quiera que sea, allí­ se sigue un proceso judicial. Piensen, ¿qué hubiese pasado y cómo hubiesen reaccionado ustedes contra extranjeros que hubiesen infectado a cientos de niños búlgaros con el SIDA? ¿Cómo se hubiesen comportado ustedes?
El señor Kostov demostró su incapacidad política y lo que hizo fue agravar la situación de las enfermeras, se convirtió en juez incluso antes de comenzar el primero de los cuatro juicios efectuados hasta ahora. Dio a entender que el gobierno no se comprometerí­a a defender a sus ciudadanos, fue como decirle a los libios Lobo, cómete a la Caperucita Roja.

Este proceso judicial es una farsa desde su mismo comienzo. Que hubo una epidemia, la hubo; que las condiciones sanitarias en los hospitales de Libia son pésimas y escacean los implementos médicos, se sabe. Pero desde luego el gobierno libio no quiere asumir su responsabilidad y hay que buscar al culpable en otra parte. Así­, Kadafí­ anunció publicamente que esa contaminación fue preparada por la CIA y el MOSAD, ¡Qué fácil! Desde el principio se vio claramente que esta farsa judicial era un rejuego político de Kadafi y las protestas de los libios tení­a que encauzarlas lejos de sí­ mismo, y las enfermeras búlgaras se convirtieron en los chivos expiatorios, rehenes por partida doble. ¿Por qué doble?

Por ese tiempo se juzgaba a uno de los terroristas libios, el oficial del servicio de inteligencia libio Abdelbaset Ali Mohmed Al Megrahi, que pusieron una bomba, el 21 de diciembre de 1988, en el avión de Pan Am, vuelo 103, que estalló en pleno vuelo y cayó en el poblado escosés de Lockerbie, muriendo 270 personas de 21 paí­ses, incluyendo 11 habitantes de Lockerbie. El gobierno libio,después de varios años, se vio obligado a entregarlo y a que fuese juzgado, ahora está en la carcel en el Reino Unido, y a pagar indemnizaciones millonarias. Pero Kadafi tiene que salir con las suyas y ahora propone canjearlo por las enfermeras búlgaras. ¡Qué desfachatez! Ha puesto a las enfermeras búlgaras al nivel de ese terrorista asesino.Otra cosa no se puede esperar de él. La segunda desfachatez es que quiere que la deuda de más de mil millones de US$ que tiene que pagar a Bulgaria se evapore, así­, de la nada.

Las enfermeras y el médico palestino, que por cierto se llaman Kristiana Válcheva, Nasia Nénova, Valentina Siropulo, Valia Sherveniashka, Snezhana Dimitrova y Ashraf al-Hadjudj, han sido condenados dos veces a muerte por fusilamiento. En el primer juicio, el Tribunal Popular de Libia declara que no hay pruebas de la implicación de servicios extranjeros, o sea conspiración, y por consiguiente no es competente para juzgarles. Esto me llamó la atención porque contradice a Kadafi. El segundo juicio se efectua en Bengazhy, ahora la acusación de conspiración se retira e inventan una nueva: de experimentar con medicamentos y contaminar los niños con mutantes del VIH. Y son condenados todos a muerte por fusilamiento el 6 de mayo de 2004, precisamente uno de los dí­as de fiesta nacional más grande en Bulgaria - el dí­a de San Jorge el Vencedor. Esta sentencia se apela y fue revocada por el Tribunal Supremo indirectamente ya que el juicio se habí­a realizado con muchas irregularidades y en la ciudad de los hechos, lo que poní­a en duda la imparcialidad del proceso. Después de la pronunciación de la sentencia a muerte, los familiares de los niños contagiados, algunos de ellos ya fallecidos, inician otro proceso judicial por lo civil para recibir compensaciones millonarias de las enfermeras y del médico pasletino.

El tercer juicio se efectua en el Tribunal Penal de Trípoli y de nuevo son sentenciados el 19 de diciembre de 2006 a muerte por fusilamiento. Y esto fue lo que agotó la paciencia de los búlgaros, incluso del presidente y del primer ministro, los que declararon abiertamente la inadmisibilidad de la condena y el caracter polí­tico de las maquinaciones de Kadafi. Esta segunda condena a muerte por fusilamiento será apelada de nuevo ante el Tribunal Supremo de Libia.

Libia tiene un problema humanitario con los niños contagiados y enfermos de SIDA y deberí­a recibir alguna ayuda de los organismos médicos internacionales. Pero el método que está utilizando es el peor que pudo elegir - echarle la culpa al extranjero, condenarle a muerte y chantajearle. Ahora Libia tiene un problema más, han sentenciado no solamente a cinco ciudadanos búlgaros, sino a cinco ciudadanos de la Unión Europea, porque desde el 1 de enero de 2007, Bulgaria y Rumaní­a se incorporaron a la UE. Y a pesar de que la UE hace tiempo que está presionando a Libia, ahora la fuerza es mucho mayor.

Hay que destacar también, que en las actuaciones de las autoridades búlgaras e internacionales para liberar a las enfermeras, siempre interceden por el médico palestino, porque el también es ví­ctima de esta farsa y por donde salgan las enfermeras tendrá que salir el médico palestino.

Hace un tiempo, las enfermeras búlgaras interpusieron en Libia una demanda a los policías e investigadores libios que las torturaron pero estos fueron absueltos. Ahora, la fiscalí­a búlgara comenzó un proceso penal contra los mismos poli­cías e investigadores libios por intimidación y, con la velocidad de un relámpago, los libios abrieron otra causa en contra de las enfermeras, esta vez por lo civil, por difamación contra los policí­as investigadores libios. ¡La de nunca acabar!

Hay un asunto que ata un poco las manos de los gobernantes búlgaros y es que en Libia, desde hace muchos años hay miles de médicos y enfermeras e ingenieros y especialistas búlgaros que trabajan en Libia y de llegar a acciones drásticas entonces serí­an miles los rehenes búlgaros.

Hay otra historia que demuestra la saña con la que se están comportando los libios desde el comienzo de esta tragedia. El doctor Zdravko Georguiev es el esposo de Kristiana y cuando se enteró en febrero de 1999 que su esposa estaba arrestada, fue para Bengazhy y lo arrestaron a él también bajo la acusación de tráfico de moneda extranjera. De esta forma él también fue condenado en la sentencia del 6 de mayo de 2004 a cuatro años de carcel, pero como ya llevaba cinco años en la carcel, se consideró que habí­a cumplido con la condena y lo liberaron. En la actualidad se encuentra aun en Libia porque no le dan permiso de salida.

Y es así­ como, después de pronunciada la segunda condena a muerte el 19 de diciembre de 2006, el periódico Standart News, el canal de televisión BTV y la emisora de radio Darik, convocaron una Campaña Internacional "NO ESTÁN SOLOS" (НЕ СТЕ САМИ en búlgaro, YOU ARE NOT ALONE en inglés) por la libertad de las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino y de esta forma conciensar a la opinión pública mundial, los gobiernos y personalidades de otros paí­ses.

Este lazo es el sí­mbolo de apoyo a las enfermeras

lazo de solidaridad

y este es el sitio de la Campaña.

Ya se acabó la "diplomacia silenciosa", ahora es el momento para la diplomacia de la fuerza.

Lunes, 1 de Enero de 2007

¡Feliz Año Nuevo 2007!

Tengan todos ustedes un ¡Feliz y Próspero Año Nuevo 2007!

Estas son imágenes desde la Plaza Mayor de Ruse, festejando el Año Nuevo y la incorporación de Bulgaria en la Unión Europea.