« Septiembre 2009 | Inicio | Enero 2010 »

Sábado, 14 de Noviembre de 2009

¿Qué quieres ser cuando seas grande?

No recuerdo que alguien me haya hecho esta pregunta cuando niño. Pero sí recuerdo que nunca tuve afición por alguna profesión en específico. No recuerdo que haya querido ser piloto o marinero, cowboy o cosmonauta, médico o deportista después de haber visto alguna película Emoticon de sonrisa Emoticon de sonrisa.

Recuerdo, sin embargo, que con nueve o diez años iba con frecuencia al trabajo de mi papá, la entonces Empresa Consolidada de Jabonería y Perfumería, en La Habana, en la Calzada de Buenos Aires No. 353 e/San Julio y Durege, Cerro, que radicaba en el edificio de oficinas de la nacionalizada empresa Crusellas. Él se quedaba muchas veces trabajando después de la jornada laboral, y entonces mi hermano y yo íbamos a su trabajo a jugar ping pong cuando ya se había ido el personal.

Pero había otra persona que también se quedaba con frecuencia trabajando después de las 5 P.M., se llamaba Raúl Graña. Graña era el hombre orquesta de la sala de cálculo. Era una sala con tabuladoras IBM de tarjetas perforadas de los años 40 y 50, que Graña aún mantenía en funcionamiento.

De niño me encantaba desarmar los juguetes para ver cómo estaban construidos. Cuando mi madre se compró una máquina de coser, me leí las instrucciones de uso y escrutaba con gran atención su funcionamiento, inluso aprendí a coser en ella. Recuerdo la bronca que me echó mi papá el día que desarmé el radio de válvulas Emoticon de sonrisa Emoticon de sonrisa. Aún hoy no sé si mis padres sospechaban que mi alma era ingenieril.

Fue así como un día fui a parar a la sala de Graña, a la sala de las tabuladoras. Todo un paraíso para mí. Por suerte, Graña me aceptaba en su feudo y me entretenía dejándome trabajar en la perforadora de tarjetas, incluso cuando a alguna tarjeta se le doblaba una esquina y la tabuladora paraba de funcionar porque se atascaba la tarjeta, me la daba para que hiciera una nueva, la que confrontaba con la deteriorada, colocádolas una sobre la otra y mirando a trasluz por delante y por detrás para cerciorarse que todas las perforaciones coincidían. Éste fue el primer voto de confianza, allá por el 1969 - 1970, tendría 9 ó 10 años.

La tabuladora IBM 444 Accounting Machine

Tabuladora

Con el paso del tiempo, Graña me permitía organizar por orden alfabético los mazos de tarjetas perforadas en la clasificadora (sorter), colocar los mazos ordenados en la tabuladora y echar a andar la máquina, duplicar los mazos de tarjetas. Me fascinaba que las máquinas reaccionaran a mi voluntad de parar o echar a andar. Todo un paraíso Emoticon de sonrisa. Desde luego que había cosas que no podía tocar, y una de ellas me llamaba mucho la atención - era la tabla de programación. Una tabla llena de perforaciones agrupadas en secciones, que se conectaban unas con otras con unos cables y de esta forma se programaba la tabuladora. Para entonces, cuando iba al trabajo de mi papá, iba directamente a la sala de tabuladoras, de donde me tenía que recoger cuando se iba para casa.

La tabla de programación que me estaba vedada tocar

Tabla de programación

Pero este paraíso se acabó cuando en 1972 ingreso en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de Baracoa, La Habana. En el verano de 1973, durante mis primeras vacaciones, visité a Graña en su sala de tabuladoras. Las pobres, estaban muy deterioradas, Graña retiraba las tapas laterales de las máquinas para que pudieran ventilarse mejor y no se calentaran tanto, y a duras penas las mantenía trabajando. Ésta fue mi última visita a la empresa, mi padre había pasado a trabajar al Ministerio de la Industria Ligera. Tiempo después me enteré que habían retirado las viejas tabuladoras e instalaron una minicomputadora de fabricación cubana CID 201. Y perdí el rastro de Graña, no supe nada más de él.

Y así pasaron los años hasta 1978 cuando termino la escuela militar y me gradúo de bachiller en ciencias y letras. De las becas asignadas a la escuela militar, a mi me asignan una que se llamaba "Ingeniería eléctrica" a estudiar en Moscú. Todos los que íbamos a estudiar al extranjero (léase: países socialistas), teníamos que pasar un año estudiando el idioma correspondiente en la Facultad Preparatoria de la Universidad de La Habana. Y cuál no sería mi sorpresa al presentar los papeles para matricular en la facultad, que la especialidad de mi "Ingeniería eléctrica" era "Máquinas computadoras electrónicas" a estudiar en el Instituto Energético de Moscú. Jajaja, el espíritu de las tabuladoras y Graña me perseguían, lo que fue mi entretenimiento infantil, se convirtió en mi profesión.

Graña, donde quiera que te encuentres, te mando muchos saludos y abrazos. Las horas que pasé contigo en la sala de tabuladoras no las he olvidado.

Estas son otras de las máquinas con las que di mis primeros pasos en el mundo de la computación.

Perforadora de tarjetas IBM 26 Printing card punch

Perforadora de tarjetas

Clasificadora IBM 83 Sorter

Clasificadora IBM 83 Sorter

Duplicadora de tarjetas IBM 514 Reproducing Punch

Duplicadora de tarjetas IBM 514 Reproducing Punch

Interpretador alfabético IBM 557 Alphabetic Interpreter

Interpretador alfabético IBM 557 Alphabetic Interpreter

Calculadora IBM 602 Calculating Punch

Calculadora IBM 602 Calculating Punch

Mayo de 1969. Graña a la izquierda, mi padre a la derecha.

Graña a la izquierda, mi padre a la derecha.

Mayo de 1969. Graña a la izquierda, mi padre en el centro.

Graña a la izquierda, mi padre en el centro.

Mayo de 1969. Mi padre el primero de la izquierda, sentado, Graña sin camisa, con sus dos manos en los hombros de mi padre.

Mi padre el primero de la izquierda, sentado, Graña sin camisa, con sus dos manos en los hombros de mi padre.

Graña a la izquierda, mi padre a la derecha.

Graña a la izquierda, mi padre a la derecha.