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Jueves, 10 de Enero de 2008

Árboles nevados

Después de la nevada del 2 y 3 de enero de 2008, los árboles quedaron así.

Árbol nevado

Más fotos pueden ver aquí.

Sábado, 5 de Enero de 2008

Odisea invernal

Esta historia comienza mucho antes de su comienzo.

Mi hijo tenía pasaje de regreso para el 3 de enero, a las 8:00 am saldría el vuelo para Bruselas, de donde cogería el tren para Tilburg, Holanda, para continuar con sus estudios en la universidad.

Ya desde mediados de diciembre las temperaturas nocturnas estaban por debajo de cero. El lunes 17 de diciembre, después de dos días sin usar el carro, cuando intenté encenderlo no pude, el acumulador estaba descargado; llamé a uno de los choferes de la empresa, vino y me dio corriente desde otro carro. Esta señal de descarga me puso en alerta, máxime que el acumulador tenía más de 4 años de explotación, porque el domingo 23 de diciembre tenía que ir a recoger a mi hijo del aeropuerto de Baneasa en Bucarest, que vendría de Holanda a través de Bruselas a pasarse la Navidad y año nuevo en casa, por lo que comencé a buscar un acumulador nuevo porque no quería que este problema se repitiera en Bucarest donde me complicaría.

Así pues, el 23, con acumulador nuevo de unos días, lo recibimos sin problemas.

El 13 de diciembre había caído una nevada que no trajo mayores contratiempos por las calles de Ruse; el servicio de limpieza de la ciudad se las arregló. A partir del 1 de enero por la noche, comenzó una buena nevada con fuertes vientos que continuó todo el día 2 y 3 de enero. El mismo 3 de enero cuando mi hijo tenía que regresar a Holanda.
Comienza la Odisea.

Ya el día 2 por el mediodía había limpiado de nieve el carro y la acera alrededor de él a pesar de que seguía nevando pero con la idea de que por la mañana tendría menos nieve. Además encendí el motor para que se calentase y no se "cayera" el acumulador, no podía darme el lujo de que el carro no quisiera encender a la hora de partir para Bucarest que había previsto fuera la 4 y 30 am. Por la noche repetí lo mismo del mediodía para mayor seguridad.

Pero no paraba de nevar y ya me estaba poniendo nervioso; tenía previsto levantarnos a las 3:00 am pero no había forma de que me durmiera. A las 3 con mi hijo bajamos a limpiar la nieve, ya había decidido partir más temprano. Pero lo que me encontré sobrepasó todas mis expectativas. La nieve había cubierto la salida del edificio, la acera y el carro semisepultado, así, como en el video anterior. Hasta entonces no había concienciado hasta que punto la situación se había agravado.

Nos tomó como 40 minutos limpiar la nieve, librar al carro y calentar el motor. Sobre las 4 partimos. Pero solo avanzamos 4 metros, el carro se hundió en la nieve en medio de la calle y ni para atrás ni para delante. Mi hijo con una pala para nieve, limpiaba delante de los neumáticos pero sin resultado. Al final decidí poner las cadenas a los neumáticos de tracción, o sea los delanteros. No era la primera vez que ponía las cadenas a los neumáticos y conducía por calles y carreteras congeladas. Todos los años para el 15 de noviembre cambiamos los nuemáticos normales por los de invierno, ponemos en el maletero las cadenas para nieve, una pequeña espátula de plástico para limpiar el hielo de los cristales, una pala pequeña y otras cosas necesarias para viajar en invierno.

Por fin pudimos salir de atolladero, un carro con cadenas en los neumáticos parece un tanque Emoticono de risa, y fuimos a buscar a una amiga nuestra que nos acompañaría a despedir a Jorge, y salimos para la frontera. Les recuerdo que Ruse es una ciudad fronteriza y el puente sobre el Danubio que une Ruse y Giurgiu (Rumanía) está a 10 minutos del centro de la ciudad. A las 5:00 am llegamos al primer punto de control de la zona fronteriza y el policía de guardia lo primero que me dice es que la situación no está para viajes y le respondo que tenemos que coger el avión y me deja pasar. Desde entonces comenzó una larga espera que duro 5 HORAS en la zona fronteriza antes del puente. Se formó una cola de como 20 autos y autobuses en espera a que limpiaran de nieve los 30 metros que nos separaban del puente.

Temperatura a las 5 y 55 am

No fue hasta las 9 de la mañana que se apareció una camión de limpiar nieve desde el lado rumano y empezó a limpiar la parte búlgara. Después apareció un camión búlgaro y a las 10:00 am estaba cruzando el puente. Pero en Giurgiu continuarían las peripecias. Ya después de pasar la frontera, vinieron los atascos y el desvío del trayecto, en vez de pasar por la circunvalación directo a Bucarest, nos desviaron a través de la ciudad, parece que las rastras habían bloqueado el otro camino. Giurgiu no la habían limpiado de la nieve aun y atravesarla fue problemático. A las 11 salía de Giurgiu para Bucarest. Lo que por lo general me toma de 10 a 15 minutos, ahora me tomó 1 HORA.

Mientras pasaban aquellas 5 horas largas de espera, y viendo que todos los plazos para llegar a tiempo al aeropuerto se esfumaban, mi mujer y yo decidimos de todas formas llegar a Bucarest con la esperanza de que el aeropuerto estuviese cerrado para los vuelos, porque casi siempre el tiempo en Bucarest es el mismo de Ruse. Además, si Jorge hubiese perdido el vuelo, teníamos que agenciarle otro.

Y ahora, modestia aparte Emoticono de risa

Aquí debo decir que los rumanos se lucieron. La carretera Giurgiu - Bucarest la habían limpiado y estaba en buenas condiciones, invernales, para transitar por ella. No tuve ningún problema durante todo el trayecto. Los problemas fueron en Ruse y Giurgiu.

A la 1:30 pm llegamos al aeropuerto de Baneasa; estaba repleto de gente, buena señal porque quería decir que los vuelos estaban retrasados. En información nos enteramos que el aeropuerto está cerrado para vuelos y no había salido ninguno y a las 2 darían más información, ya entonces nos calmamos. A las 2 que a las 3; a las 3 que a las 4. A las 4 anunciaron el vuelo de Jorge, chequeó su equipaje y lo dejamos a las 4 y 30 en el control de pasajeros.

Al día siguiente cuando regresamos a Ruse, nos enteramos que el 3 de enero a las 8 de la mañana, el alcalde de Ruse había declarado el Estado de emergencia al igual que la gobernadora de la provincia de Ruse y si no hubiésemos estado dentro de la zona fronteriza, no nos hubieran dejado pasar el puente porque lo habían cerrado, pero como había muchos rumanos esperando como yo, nos dejaron salir a todos. A pesar de todas estas adversidades, tuvimos suerte. Pero suerte salpicada con voluntad.

Del aeropuerto nos fuimos a comer, que no habíamos comido todo el día, y a buscar un hotel. Ya era de noche y en invierno con la temperatura por debajo de cero, la carretera congelada y de noche con dos mujeres, no es recomendable viajar, a pesar de que Ruse está a escasos 60 kilómetros de Bucarest. Nos acomodamos en un hotel y a las 8:00 pm ya estaba durmiendo, me dormí antes de caer en la cama. Emoticono de risa

A las 5:55 am, Jorge llama a su madre que se encontraba en la estación de trenes del aeropuerto y a las 7 partiría el tren. Buena noticia, había aterrizado sin problemas. Solo que el avión partió de Baneasa a la 10:00 pm, o sea 5 horas y media desde que lo dejamos en el punto de control de pasajeros, dos horas después de haberme acostado a dormir. Me dormí de nuevo hasta las 10, estaba como nuevo. Emoticono de risa

Ya sin presión alguna, dimos un paseo por Bucarest y luego nos encaminamos a Ruse, ya sin cadenas en los neumáticos. Cuando entramos a la ciudad sobre las 6:00 pm, vimos el caos que existía, muchas calles estaban intransitables y bloquedas por la nieve y carros y camiones (rastras) atravesados en las calles y la carretera de circunvalación; las calles principales estaban en pésimo estado y era muy difícil transitar por ellas. Los contenedores de basuras estaban repletos y la basura regada por la calle. Todo el día 3 y 4 de enero, ¿dónde se había metido la empresa encargada con la limpieza de la ciudad? Una vez más el Ayuntamiento demostró su ineficacia e ineptitud, con el alcalde a la cabeza. Alcalde este reelegido, por el que NO voté, en las elecciones de hace dos meses.

Basura regada en la calle

El video que viene es del viaje de regreso el 4 de enero.