Mi padre fue un jugador empedernido del ajedrez, y por supuesto nos enseñó, a mí y a mi
hermano, a mover las piezas del juego ciencia cuando aun éramos pequeños. Fue entonces cuando aprendí que Capablanca cedió el título de Campeón Mundial al ruso Alekhine (lo leemos
Alequine).
Al cuarto o quinto mes de mi estancia en Moscú, donde hice mi carrera, sostuve una
conversación sobre ajedrez con un ruso y llegamos al tema de los campeones; él me decía que
Aliojin (Алёхин), así lo pronunciaba, había destronado a Capablanca, yo le decía que no, que fue
Alequine, y ninguno de los dos dimos el brazo a torcer. No me acuerdo cómo terminó la
conversación, pero esta discrepancia se me quedó grabada en la mente hasta que, tiempos después, descrubí al culpable de esta confusión. La transcripción.
¿Qué dice al respecto el mataburro de la Real Academia Española?
- transcripción
- 1. f. Acción y efecto de transcribir.
- transcribir
- tr. copiar (II escribir en una parte lo escrito en otra).
- tr. transliterar.
- tr. Representar elementos fonéticos, fonológicos, léxicos o morfológicos de una
lengua o dialecto mediante un sistema de escritura.
- tr. Mús. Arreglar para un instrumento la música escrita para otro u otros.
- transliterar
- 1. tr. Representar los signos de un sistema de escritura mediante los signos de
otro.
Pero la transcripción, en su tercera acepción, y la transliteración tienen un problema
fundamental. ¿Cuáles elementos fonéticos y fonológicos elegir? Los de la pronunciación inglesa, o tal vez la española, la alemana o la francesa. ¡Éste es el meollo de la cuestión!
Los rusos decidieron la variante alemana; los hispanos jamás pronunciaríamos la kh como jota
y para colmo, la letra rusa ё, esa e con dos puntos encima que se pronuncia io, la transcriben con la e. Estaba condenado a equivocarme. Entonces aprendí la lección.
Aquí en Bulgaria sucede lo mismo. Fue, quizas, el servicio de correos y telégrafos el primero
que tropezó con la transcripción en gran escala y entonces lo hacían para la pronunciación
francesa. En las oficinas de correo aun están los carteles Poste junto con el Поща búlgaro. Con
el devenir del tiempo, practicamente cada institución inventaba sus reglas de transcripción, para la pronunciación inglesa generalmente; se armó la debacle.
El nombre Jorge, en búlgaro se escribe Хорхе, están empecinados en escribirlo con hache, así, Horhe. ¡Horroroso! Cuando fuí a hacerme los documentos búlgaros de identidad, que se
escriben con el alfabeto cirílico y latino, primero nos pusimos de acuerdo cómo escribirlos y
luego entregué los documentos necesarios para el trámite.
El nombre de la ciudad donde vivo, lo pueden encontrar como Ruse, Rousse, Russe, Rouse. Esto es una locura. En estos días, de nuevo salió el tema a relucir; el ministro de la Administración estatal se ha propuesto solucionar el problema, pero creo que el mismo no tiene solución, como la raiz cuadrada de menos 1 (√-1).