Mis "Cien años de soledad"
Cuando, en 1982, me enteré que a un latinoamericano le había sido otorgado el Premio Nobel de Literatura, me llamó mucho la atención. Los Premio Nobel
, por lo general, los reciben estadounidenses o europeos occidentales, y por eso, me puse a buscar el libro que, más se mencionaba, era la causa de este premio. Desde luego, me refiero al colombiano Gabriel García Márquez y a su obra inmortal Cien años de soledad
.
Lo encontré, pero fue directo al estante hasta que apareciera un tiempo disponible para él. Un día lo empecé a leer y me resultó bastante difícil y aburrida la lectura, me recordaba, más menos que más, a Alejo Carpentier con su estilo enmarañado, con eso de lo "real maravilloso" que me era desconocido hasta entonces, y abandoné la lectura. De nuevo Cien años .....
regresó al estante, y así, tres o cuatro veces. Por entonces yo cursaba el tercer año de mi carrera, siempre había estado abonado a alguna biblioteca y ya eran muchos los libros que había leído, por eso no me dejaba en paz que un libro se me resistiera tanto, esta situación era insoportable. Si había leído Mare Nostrum
de Vicente Blasco Ibáñez, este libro no se me podía resistir.
Un día, después de un examen semestral, estaba tan extenuado de la preparación para el mismo que, paradójicamente, me dieron unos deseos enormes de leer algo que no tuviera nada que ver con las ciencias o tecnologías. Esa tarde, el susodicho me cayó de nuevo en las manos; Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, .......
, comencé la lectura. Esta vez Cien años .....
me atrapó, hipnotizó. De momento se cambiaron los papeles, no era yo quien leía la narración, era ella que me absorbía poco a poco y me hacía partícipe; Macondo y la casa de los Buendía me despertaban asociaciones con San Nicolás de Bari y la casa de mi tía Justina, me parecía que todo eso me pasaba a mí. Tarde en la madrugada, o mas bién temprano en la mañana, lo terminé de leer. De un tiro. Estaba anonadado, tan inmerso en la lectura que cuando leí .. y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra.
, sentí un vacío enorme, como si la tierra hubiera dejado de moverse, o sea, detenido el tiempo.
Me acosté a dormir, tenía que descansar y comenzar la preparación para el examen siguiente. Al cabo de unos días, mientras recapitulaba en mi mente la historia de los Buendía, caigo en cuenta que de tantos personajes, y muchos de ellos con los mismos nombres, estaba totalmente confundido quién que cosa había hecho y con quién. Entonces decidí hacer un arbol genealógico de los Buendía. Esta vez, con papel y lápiz en mano, me senté a la mesa, la primera vez lo leí acostado, y comencé de nuevo la lectura, despacio y tomando notas. Así logré formar el árbol genealógico de los Buendía, que pongo a su disposición para facilitar la lectura de Cien años .....
. He leído muchos comentarios y opiniones sobre Cien años .....
, tanto en la prensa plana como en la Web, pero nunca he visto un arbol genealógico de los Buendía.
Con el transcurrir del tiempo he leído un sinfín de veces Cien años .....
, incluso en búlgaro, siempre con el árbol genealógico como ayudante; lo transcribí al búlgaro y lo he repartido a amigos y conocidos, a ustedes, a través de la Web.
Si aun no han leído Cien años de soledad
, llénense de coraje y pa'lante. Una vez leí una entrevista a García Márquez, donde explicaba que nunca cedería los derechos para que Cien años de soledad
se filmara, para que cada cual tuviese su interpretación visual de Macondo y no la que transmitiera el celuloide. Y tiene mucha razón, no quiero que mi visión de Macondo se empañe con la de algún genio del cine, prefiero el genio García Márquez.


Comentarios
Cuando lo encuentres, házmelo saber.
Publicado por: Jorge Reyes Pérez | Octubre 1, 2009 9:01 AM
Publicado por: tokita050 | Octubre 1, 2009 4:47 AM
Publicado por: Jorge Reyes Pérez | Abril 28, 2009 10:42 PM
Publicado por: Ely | Abril 28, 2009 10:35 PM
La causa del miedo que tenía Úrsula de quedar embarazada era que como ella y José Arcadio eran primos, los hijos nacerían con cola de cerdo. Fue este miedo la causa de la muerte de Prudencio Aguilar, cuando éste se mofó de José Arcadio, quien le arrojó una lanza en la garganta.
Publicado por: Jorge Reyes Pérez | Abril 15, 2009 11:18 PM
Publicado por: ernesto | Marzo 10, 2009 6:19 AM